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martes, 2 de diciembre de 2025

[Old] Las cositas del querer brillan - 24/04/22

para un trabajo de MTA en el que se me pedía una escena o espectáculo en el que la luz me llamase la atención

De Madrid a Kansas

Esta obra de teatro musical que fui a ver en la RESAD marcó un antes y un después en mi percepción del arte escénico. Es cierto que, cuando me obsesiono con algo, soy bastante compulsivo. Pero no os miento al decir que esta obra, de tres horas de duración, la vi tres veces seguidas (en dos días distintos y porque no pude ir más) y no me cansé en ningún momento de ella. Nunca antes había visto, ni escuchado, copla española. Y, aunque es cierto que en mi día a día no escucho ese género, esta obra tiene algo especial que me hace apreciar las canciones y la coreografía del folklore popular español en su esencia.

Tranquilos, en seguida me pongo con el diseño lumínico, pero antes quiero contar un poco su argumento, pues lo considero relevante para comprender por qué la luz en la obra juega un papel fundamental.

"Las cositas del querer" es una adaptación de la película musical "Las cosas del querer", dirigida por Jaime Chávarri​ y protagonizada por Ángela Molina y Manuel Bandera. El argumento de la película podría resumirse de la siguiente manera:

"Tras reencontrarse al finalizar la Guerra Civil Española, Mario, Juan y Pepita forman un grupo musical dedicado a la copla andaluza, alcanzando fama en España. Sin embargo, enfrentan desafíos como envidias artísticas, tensiones románticas y las maquinaciones de la madre de Pepita para favorecer la carrera de su hija. Además, la sociedad conservadora de la postguerra y un marqués despechado utilizan la homosexualidad de Mario para vengarse y forzar su exilio, separando al trío definitivamente."

Podrían haber echo la representación de "Las cosas del querer" como musical, usando las canciones e historia de la propia película. Sin embargo, lo peculiar de la obra (hablo ahora de las cositas) es que mezcla su argumento con la mítica historia de "El mago de Oz" y añade "versiones" de sus canciones en las que cambian la letra (además de una canción de Wicked, un musical de Broadway cuya historia es paralela a los hechos narrados en El mago de Oz).

Ahora sí, empecemos con el análisis lumínico. Para ser lo más claros posibles, el musical comienza así:

 

Con Mario, introduciendo al espectador a la historia, iluminado por un foco cenital, que posiciona al personaje sobre el oscuro fondo, y otro que le ilumina la cara (de ahí los dos círculos iluminados en el suelo). Aquí se aprovecha esa simplicidad en cuanto a elementos escénicos para conectar mejor con el protagonista y, además, desde el primer momento de la obra conecta esas dos historias de las que he hablado: "En América tenían a Judy Garland y la tele en color, mientras que en España la guerra y la postguerra eran oscuras, pero nosotros teníamos a Dora Morán".

A continuación, entra Dorita, que canta "Over the Rainbow" . Aquí la iluminación cambia. El color azul se esparce por la escena por medio de focos cenitales, pero los personajes están iluminados por focos más cálidos. Además, una pantalla trasera proyecta dos videos de la Judy Garland de la película, que están superpuestos:

 

En un momento de la introducción se habla de la guerra en España, que va a ser representada por las figuras de los cuerpos de los actores como si quisiesen escapar. Eso se va a lograr por medio de luz de contra y humo esparcido por la escena:

La obra tiene otros muchos momentos en los que la luz (y la forma en la que está tratada) adquiere gran protagonismo. Para crear dos espacios en un mismo escenario...

para crear una luz que entra por la ventana…

(aunque aquí también adquiere un poder simbólico) 

para reírse de la dictadura franquista (por medio de proyecciones traseras)…

 

…y hasta para simbolizar el dolor y poder de una agresión sobre un personaje

 

Las cositas del querer, sin dudarlo, ha sido uno de los espectáculos que más me han llenado artísticamente. Y no precisamente porque el protagonista se llame como yo, sino porque el trabajo del equipo artístico del proyecto, que está compuesto de estudiantes en su mayoría, ha sabido cuidar muy bien la esencia de ambas películas, con una puesta en escena que no decepciona para nada.

Os dejo por aquí alguna foto más que es interesante:

 

 

  

viernes, 7 de noviembre de 2025

Esencia - Está es mi REALIDAD

Cada vez estoy más convencido de que los posts que prometí que subiría quedarán ahí, en borradores. Ya no conecto con eso que dejé a medias de escribir. Sí, puede que todavía haya algo en lo que esté de acuerdo. Incluso algunos posts me parecen todavía muy atractivos, sigo pensando eso que escribí. Pero el momento ha pasado. Bueno, dejo de justificarme.

Estoy yendo muchísimo al teatro. Me encanta ver mi Google Calendar lleno de puntos morados (ese es el color que he escogido para cualquier espectáculo). No hago más que recomendar a mis amigos que se hagan JOBO. Quizá hace unos años no funcionaba, pero estas semanas estoy llegando a ir 4 días al teatro sólo con entradas gratuitas de Madrid Destino.

El martes pasado, por ejemplo, fui a ver Esencia, una obra de Ignacio García May, un escritor, que por supuesto desconocía, que ha dirigido muchos años la RESAD. La obra tiene una calidad en el texto impecable. Cuanto más veo, más me gustaría saber escribir así. Por muy sencilla que pueda parecer (al final son solo dos actores en escena con una escenografía minimalista a la par que resolutiva), el mensaje que contenía estaba muy bien resuelto. Jugaban mucho con distintos recursos literarios que mostraban tanto implícita como explícitamente. Quiero decir, a la vez que mencionaban elementos de la narrativa como que los escritores manipulan a los lectores para generarles intriga, los incluían en la obra, utilizándolos para conseguir dirigir por dónde querían que fuera nuestra mente.

—-

Bueno, esto lo escribí hace ya tiempo y no sé hasta qué punto tenía algo que decir o escribía por escribir. Cambiando de tema, y no tanto, hoy voy a repetir Esencia, con el bono de mi hermana.

En el metro, en esa línea 2 que tanto detesto (aunque no más que la 1 o que la 3), me suena de forma inesperada una canción que no sé en qué momento incluí en esa playlist de canciones que me gustan. No soy un chico de playlists, las tengo todas en el mismo cajón, desordenadas, a veces te encuentras canciones horrorosas (muchas veces reflejo del pasado de una edición de OT en la que me obsesioné con un número o un concursante), y otras, como es el caso de hoy, te encuentras con obras de arte. Hablo de “Un golpe de suerte” de Carmen Boza, y, aunque llegue un poco justo al teatro, es la tercera vez que la escucho ya, y tengo la necesidad de escribir de ello. Por la calle, mirando el móvil a veces y otras escribiendo sin mirar. Es algo casi innato en la gente de mi edad. Voy esquivando a la gente, a paso acelerado porque llegar tarde no es una opción, y mis piernas, que muy pocas veces agradezco tener, me permiten ir más rápido que el resto de gente.

Ya en el teatro, hace poco entré en este mismo sitio sin tener ni idea de lo que iba a ver. Una obra más de JOBO. ¿A caso en esa abundancia y exceso de contenido aparece el desinterés? No creo, que tontería que estoy diciendo. Cuanto más veo, más quiero. Aunque también, cuanto más veo, más cuesta que me impresione.

No lo sé, voy a disfrutar del bullicio antes del espectáculo. Luego hablamos, si eso.

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No voy a mencionar mucho de lo de ayer. Cuando salí del teatro me fui andando a coger el E3 a Goya. Ojalá poder escribir como lo hizo Ignacio García May. Qué placer el texto. Es verdad que, una vez vista la obra, pierde un poco la gracia, pero hubo muchos elementos en los que no me había fijado la primera vez. Otra vez, no me di cuenta de cuándo mueven la escenografía en una parte y abren el teatro sin que te des cuenta. Alteran tu REALIDAD.

Ojalá saque el texto pronto como libro. Me pasa como una señora dijo al salir “Yo es que me entero mucho más al leerlo, porque tengo tiempo para recapacitar y releer. Por eso no me gusta ir al teatro a ver obras de Shakespeare, a mi me gusta leerlas”. En concreto, esta obra, una vez vista, creo que debe ser leída.

Esta tarde volveré a ir a Matadero, esta vez a ver a Sara Jiménez, espero que me guste.

domingo, 19 de octubre de 2025

"No" La Venidera - Centro Danza Matadero

Vale, tal vez he ido alargando demasiado esto de no publicar nada en el blog. Ha pasado casi un mes desde la última entrada. Prometo que, aunque no mucho, he escrito en este tiempo. Pero nada era lo suficientemente bueno como para publicarlo...

El viernes pasado fui a ver al Centro Danza Matadero un espectáculo llamado "No" de La Venidera, que había cogido la entrada con JOBO. Esto de ir al teatro solo no lo había hecho nunca pero, justo antes de irme de vacaciones en julio a mi pueblo, cogí una entrada para ver "Un tranvía llamado Deseo" y me encantó la experiencia, así que, cuando ha vuelto la temporada de teatro y han vuelto a poner más espectáculos gratuitos, he empezado a ir a verlos y tengo programado casi todas las semanas una o dos obras para ver.

El jueves fui con mi hermana al Teatro Circo Price a ver "SUSTRAI" de la compañía circense ZIRKUSS, un espectáculo de circo que, aunque me pareció poco sustancial y con una historia poco desarrollada o llena de números sin relación entre sí, estaba muy bien pensada. Las acrobacias que hacen son increíbles, la puesta en escena me gustó bastante (aunque utilizaron largas telas de plástico, que ya me aburren un poco) y por lo general diría que es un espectáculo que vale la pena.



Pero no es de ese espectáculo del que quiero hablar, sino de "No". Primero apunto aquí varias cosas que tengo apuntadas en notas del móvil de cuando estaba esperando a que compenzase:


Tiene más focos de contra y en las calles que frontales.
Focos de contra a tres niveles
3 Racks de PAs
3 recortes frontales
Sala sin aforar, luz visible con las ventanas de la propia nave de matadero
5 minutos de cortesía
muchísima gente que se conoce
una señora que parece la directora, se mueve por los lados muy confiada, este espacio ya lo conoce
muchas chicas vestidas con estilo de baile, seguramente alumnas o compañeras
¿cuántas butacas son de jobo? ¿puedo preguntarlo? ¿qué información de un sitio público puede consultarse? ¿estarían en la obligación de responder mis preguntas o publicarlo en algún sitio?


hasta qué punto esto es público? por qué no hay gente de vallecas y todos son pijos?


No tenía ni idea de lo que iba a ver. Cuando cojo las entradas no me gusta informarme antes de cogerlas y suelo esperarme a estar en el teatro para, en esos 5 o 10 minutos de espera antes de que comience, leerme el programa de mano o buscar información con el móvil.

Me encantó el espectáculo. Se notaba que el público era muy agradecido con la obra que íbamos a ver. Estábamos todos en tensión, expectantes de qué sería lo próximo en ocurrir. Aunque sí que sonó un móvil, algo que detesto porque no hay obra de teatro en la que no suene un teléfono, nadie habló durante el espectáculo.


Al terminar hubo un coloquio del equipo con el público y me encantó que, aunque me diera vergüenza quedarme porque (casi)todos los que se quedaron eran conocidos de los intérpretes, decidiera que eso no iba a hacer que me perdiera la charla. Aquí otras notas que tomé:



casi nadie del público se queda en el coloquio

 

la creación necesita de tiempo para que se aposente
no como tefía
las cosas necesitan su tiempo


ballet nacional
compañía nacional danza



si que había focos frontales pero eran muy cenitales y en diagonal, generando mucha sombra
No voy a mentir, no voy a hacer una buena crítica de la obra. Quería subir la publicación para recordar este espectáculo cuando vea el blog más adelante. Pero sí que dejo este artículo de una tal Mercedes L. Caballero que publicó ayer en El País https://elpais.com/cultura/2025-10-18/la-venidera-o-como-sacudir-la-danza-espanola-desde-unos-cuerpos-reflexivos.html#?prm=copy_link

Estoy muy de acuerdo en varias cosas que dice. Y, si bien no coincido en que el aparato escénico no case tanto con lo corporal y que la simbología no sume por mostrarse muy literal, creo que es porque mi opinión crítica no es tan crítica ni tengo suficiente criterio para verlo.

Tengo pendientes varias entradas, las subiré pronto. Hoy estoy cansado.

Mario

martes, 2 de septiembre de 2025

Yo no quiero venderte nada.

Como ya sabes, estoy suscrito a algunas newsletters. Es algo a lo que me he aficionado este último verano. No sé si viene a raíz de la newsletter semanal que mandábamos con Tefía, de la que estoy completamente satisfecho, o si ha sido que tengo más tiempo (lo cual sigue estando vinculando a este proyecto, del que seré muy pesado a lo largo de los siguientes posts. Como ya dije, estoy superando la ruptura).

El caso es que hoy he abierto mi correo y, entre correos de mierda como "5 ofertas de Imagen y Sonido - el empleo de tus sueños por un sueldo mínimo y horas extra no pagadas" (puede que no lo vendan con ese marketing, pero al caso, es lo mismo), y un correo de Abonoteatro (sí, en mi familia usamos mucho el abonoteatro, aunque no apoye a los artistas ¿pero a caso soy yo culpable de la economía del país? Me gusta mucho el teatro y soy muy rata.) para que valore la última obra que he ido a ver, de la que, si me acuerdo, mencionaré varias cosas después (creéme que puede que se me olvide y la acabe comentando en otro post). Bueno, el caso es que entre esos correos (sé que la frase anterior está incompleta pero es tan larga que no sé cómo seguirla) estaba una newsletter de marcodimio.

Y tu me dirás: "Tío, Mario, quién coño es marcodimio y por qué me cuentas esto". Pues toda la razón, pero yo te diré "Es mi fuking blog, así que chitón". Maaaadre mía, hoy estoy que no arranco.

Bueno, que yo a este chaval le conocí por TikTok porque sube vídeos muy interesantes sobre grabación de vídeos y específicamente de color. Es un crack de Davinci Resolve. Y el tío, además de vídeos super bien editados con planos extáticos (que no estáticos), pues tiene una newsletter.

Ya ni me acuerdo de cuándo me suscribí a ella, pero yo recuerdo que contaba cosas muy pero que muy interesantes. El caso es que me ha dado por leerla, poque su título "3 formas raras para aprender a hablar con desconocidos" pues parece interesante, ¿no? ¡Pues es todo marketing! No te creas que te va a contar mucho sobre el título del correo, porque solo lo menciona al principio y luego redirecciona el tema a su lanzamiento de un nuevo powergrade para Davinci Resolve que cuesta 95 PAVOS.

Para ser honestos, lo mismo el producto vale la pena, pero me jode que TODAS sus newsletters se hayan convertido en venderte la moto. Por eso te digo que YO NO QUIERO VENDERTE NADA, y eso, creo, que hace más especiales mis entradas en este blog.

Es más, como yo no quiero venderte nada, te recomiendo, si puedes, ir al Gran Teatro Pavón (Madrid) a ver la obra "Carmen, nada de nadie".

Yo no conocía la historia y es muy interesante. No voy a mentir, se nota que es una producción de abonoteatro. Pero para ser honestos, ¿qué obra actual que no esté en un buen teatro en la Gran Vía no luce de teatro cutroso? Al final, los productores no apuestan por grandes escenografías o decorados, porque el teatro cada vez es menos rentable. Y luego están los puristas del teatro textual que son tremendos defensores de que un buen teatro no necesita más que un buen guion y una buena actriz. ¡Pues vámonos a la edad media a hacer teatro con velas y bufones en la corte!

He de decir que me he sentido tal que así:

Pero bueno, ¡que ese no es el caso! La historia (prometo no hacer mucho spoiler, porque mi intención es que vayas a verla) va sobre Carmen, una figura importante en la transición española, la primera y única mujer que ha ocupado el puesto de jefa de Gabinete de un presidente de Gobierno, con Adolfo Suárez.

Más allá de algunas cosas que me ha recordado la obra, como que a los comunistas se les describiera como demonios con cuernos y rabo, ha tenido momentos que han hecho que me de cuenta de lo mal que estamos socialmente ahora mismo y de lo poco que hemos cambiado desde los inicios de la democracia. La propia Carmen sueña con un mundo en el que no haya dos bandos.


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Tenía pensado contar más, pero lo guardo en borradores, que es tarde y quiero descansar. Además, llevo desde las 8:30 editando el vídeo de Tefía y mañana me toca más.

Muchas gracias por leer,

Mario :)